Historias de superación en la Feria Artesanal por los Derechos de las Mujeres
Emprendedoras de siete municipios compartieron productos elaborados a mano y encontraron un espacio para fortalecer sus ingresos y visibilizar su trabajo.
El talento, la creatividad y el esfuerzo de mujeres emprendedoras de siete municipios se hicieron presentes en la Feria Artesanal por los Derechos de las Mujeres, realizada en el edificio de la Secretaría de las Mujeres (Semujeres), donde las participantes encontraron un espacio para comercializar sus productos, fortalecer su autonomía económica y compartir historias de superación construidas desde sus comunidades.






La titular de Semujeres, Sisely Burgos Cano, informó que para el Gobierno del Estado es prioritario abrir espacios donde las mujeres puedan vender sus productos y, al mismo tiempo, acceder a capacitación en temas como administración, mercadeo e innovación, a fin de que consoliden un patrimonio propio en beneficio de sus familias.
Detalló que en esta feria, la quinta realizada en lo que va de 2026, participaron artesanas de los municipios de Opichén, Kanasín, Tixpéhual, Chocholá y Hoctún, así como de las comisarías de Tixcacaltuyub, en Yaxcabá; Caucel, en Mérida; y San José Oriente, en Hoctún.
Burgos Cano indicó que las emprendedoras ofrecieron alimentos tradicionales, miel, artículos tejidos con aguja y macramé, así como bisutería elaborada con cerámica, barro, metal y materiales naturales, todo pintado a mano. También presentaron prendas de vestir bordadas a mano, en colores vivos y diseños más sobrios, resultado del talento de manos artesanas.
“Respaldar los esfuerzos de las mujeres para mejorar sus condiciones sociales y económicas también significa impulsar el desarrollo de sus comunidades”, afirmó la funcionaria estatal.
Entre las participantes se encuentra Mayra Patricia, del municipio de Hoctún, quien representa a la cooperativa Meentik Chuy K’aab (Hacer costura o bordado a mano), integrada por 10 mujeres de la comisaría de San José Oriente, dedicadas a elaborar blusas, blusones y vestidos bordados a mano con diseños tradicionales. Cada pieza requiere, en promedio, entre 30 y 45 días de trabajo.
Mayra Patricia explicó que, aunque la agrupación se formó hace algunos años, ellas bordan desde niñas, ya que aprendieron de sus madres y abuelas.
Esa tradición les ha permitido convertirse en empresarias y, desde hace tres años, participar en ferias y eventos donde ofrecen sus productos al público local, así como al turismo nacional y extranjero, lo que les ayuda a generar ingresos para sostener a sus familias.
Otro caso es el de Georgina Herrera, de Kanasín, quien desde hace ocho años se dedica a la venta de flores tejidas en crochet y macramé, actividad que inició tras quedarse sin empleo y que se convirtió en una oportunidad para salir adelante.
De igual forma, Belén Cardo, artesana de Mérida, elabora bisutería con arcilla, madera, barro y textiles, pintada a mano, con una policromía que atrae la atención de quienes visitan la feria y adquieren dijes, aretes o pulseras.
Las ferias artesanales, como la organizada por la Secretaría de las Mujeres, representan una oportunidad real para que las emprendedoras comercialicen sus productos, generen ingresos y fortalezcan su independencia económica.





















